Nuestros días en Valladolid llegan a su fin poco a poco. Esta primera parada del rodaje ha sido un sinfin de emociones positivas, donde nos hemos conocido todos por primera vez y hemos aprendido a divertirnos mientras trabajamos juntos. Nos empieza a invadir la nostalgia, pero no queremos que nos condicione nuestros últimos días en esta ciudad tan llena de luz y alegría.

Por eso decidimos hacer actividades que encajen perfectamente con esta dulce añoranza y ganas de diversión, y qué mejor actividad para esto que un paseo… ¡en las nubes! A primera hora de la mañana nos llevamos a nuestros chicos a un precioso paseo en globo. Nos quedamos sin palabras ¡Qué preciosa es Valladolid desde el cielo! Todo se ve diferente desde arriba. Te das cuenta de lo pequeños que somos, tan pequeños que a veces parece que nuestras acciones no cuentan tanto. Pero nosotros creemos que es a través de los pequeños actos que las cosas cambian. Como decir que sí a un nuevo amigo y a una nueva aventura, o decir «lo intentaré » ante un nuevo reto.

Un viaje por España no sería completo sin disfrutar del enoturismo. El olor de un buen vino elaborado con sumo cuidado y cariño es inconfundible, casi podemos saborearlo solo con olerlo. Por eso visitamos los expertos de Bodegas Epifanio Rivera y Bodegas Mauro para aprender sobre el proceso. Nosotros aprovechamos para poner la oreja y enterarnos también, que siempre queda genial saber de vino… En las próximas cenas con los amigos nos luciremos

Despues de estas experiencias únicas, nos quedamos con la adrenalina por las nubes. Así que para compensar, continuamos el día dando una vuelta hasta llegar al Teatro Calderón de Valladolid para disfrutar de una tarde llega de magia, arte y cultura. Ver un espectáculo ahí es una delicia, y tener un espacio como este solo para ti, pone los pelos de punta ¡fue la manera perfecta de terminar un día lleno de magia!

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